Nacido en Roma en mayo de 1953, Luca estudió en el aristocrático colegio escocés Gordonstown College, del que se fugó antes de recibirse, y llegó a las sierras de Córdoba en 1981 escapando a la heroína y el suicidio de su hermana que lo habían puesto al borde de la muerte.
Desde allí, y luego de unirse a Germán Daffunchio primero, Alejandro Sokol después, Diego Arnedo, Roberto Petinatto, Ricardo Mollo y Alejandro Troglio, más tarde, dio origen a Sumo.
Con Prodan como lúcida bandera, Sumo supo conciliar en una síntesis irrepetible la posibilidad de ser divertido y testimonial, novedoso y popular, moderno e internacional.
La banda fue capaz de plasmar sensaciones diversas a partir de un rock poderoso como nadie había tocado entonces y logró superar las barreras idiomáticas que Luca expulsaba mezclando inglés, italiano y castellano, para dar forma a un discurso lírico que representó la marginalidad de una década signada por el glamour.
Junto a Los Redonditos de Ricota y Los Twist, Sumo conformó el trípode más innovador y revulsivo de la escena under que se juntaba en el Café Einstein de Omar Chabán en los últimos días de la trágica dictadura militar, construyendo uno de los discursos artísticos más potentes del rock local.
Los discos oficiales de Sumo en vida de Luca fueron tres y en tres años sucesivos: Divididos por la Felicidad (1985), donde están La Rubia Tarada, Mejor no Hablar (compuesta por el Indio Solari), El Reggae de Paz y Amor y su versión de Kaya, de Bob Marley.