Por otra parte, el actor contó lo que ocurre con su rodilla: "Pasé por casi una amputación de una pierna y estuve muy complicado de salud. No tengo ningún conflicto con ella. No tengo por qué dar explicaciones a una persona con la que ya no estoy hace años y está constantemente tratando de crearme problemas. No soy un psicólogo ni una analista de lo que le está pasando por la cabeza, en mi vida no está hace mucho tiempo".
"Yo soy muy feliz con todo lo que me pasa, con todo lo que tengo, no tengo por qué dejar nada. Siempre a uno le pegan, pero yo sigo siendo siempre el mismo. No me interesa ni cómo está, ni sus fotos. Le pongo importancia a las cosas que a mí y a mi entorno nos importan. No le voy a responder con la misma moneda, es lo que me enseñó mi viejo. Esta no es la persona de la que yo me enamoré años atrás. Por algo decidí irme. No voy a estar haciendo de esto una gran cosa. Me devoré la vida, después de que me pasó lo de la pierna. Que quede claro que no me molesta", opinó.
Por último, Matías dijo: "Está genial que pasen estas cosas porque vas aprendiendo y cerrando círculos. Yo no voy a responder a esta provocación. No es mi esencia, pero tengo diez años de relación para publicar fotos o videos. Me hincho las pelotas cuando me entero que hay quilombo en Gaza. Esto es más de lo mismo, por algo me fui. Sabrina (Ravelli) es una persona que me alegra mucho, nos complementamos muy bien", cerró en el programa Wake Up, por FM Delta 90.3.
Más tarde, en Intrusos agregó: "No sé si ella está bien psicológicamente. Cuando veo esto digo 'qué lástima que no me di cuenta antes' porque estuve años de mi vida con ella. Consulté a mi abogado a ver cómo era lo del INADI porque me sentí discriminado. Esto es un acto de maldad o de querer hacerse el gracioso. No es de buena mina, lo hace para que hablemos de esto y para hacer sentir mal a mucha gente", finalizó.