"Mi esposa se enfermó. Estaba constantemente nerviosa por sus problemas en el trabajo, la vida personal y sus fracasos y problemas con nuestros hijos. Perdió cerca de 13 kilos y pesaba poco más de 40 kilos a los 35 años. Era demasiado delgada y gritaba constantemente. No era una mujer feliz. Tenía constantes dolores de cabeza, dolores en el pecho y tensión muscular en la espalda. No dormía bien, sólo lo hacía en la madrugada y estaba muy cansada durante el día. Nuestra relación estaba al borde del colapso. Su belleza empezaba a abandonarla. Tenía ojeras debajo de los ojos, andaba siempre despeinada y paró completamente de cuidarse a sí misma. Se negó a trabajar en cine y ha rechazado varios papeles. Perdía la esperanza y tenía el pensamiento que nos divorciaríamos pronto", contó primero el actor al magazine norteamericano Revista Identidad.