La periodista y el influencer protagonizaron un momento tenso en el programa PH, Podemos Hablar. Andy Kusnetzoff debió interrumpir la grabación durante 20 minutos.
La periodista y el influencer protagonizaron un momento tenso en el programa PH, Podemos Hablar. Andy Kusnetzoff debió interrumpir la grabación durante 20 minutos.
El cruce entre Josefina “la China” Ansa y Santiago Maratea en PH, Podemos Hablar (Telefe) escaló de forma imprevista hasta obligar al conductor, Andy Kusnetzoff, a realizar una pausa de 20 minutos durante la grabación. El episodio completo, que trascendió el último jueves y pudo verse el sábado por la noche, expuso una fuerte rispidez que incomodó tanto a los protagonistas como a los demás invitados: los actores Rafael Ferro y Mercedes Funes, y el músico Benjamín Amadeo.
La tensión comenzó en el segmento “Frente a frente”, donde dos invitados se realizan preguntas cruzadas. Ansa le propuso a Maratea un cambio de roles: le planteó que imaginara ser una persona que había donado a sus colectas y le consultó qué le recriminaría a la fundación o refugio para perros. Tras una respuesta inicial en la que el influencer indicó que siempre se cumplían los objetivos, la periodista mencionó que había investigado el recorrido del lugar.
En ese momento, Maratea la corrigió con dureza al señalar que no se trataba de una fundación y que, de haber investigado a fondo, no sabría prácticamente nada del tema. Al ver que el intercambio subía de tono, Kusnetzoff intervino para calmar los ánimos. Ansa explicó que su intención era ofrecerle un espacio para destacar su labor y responder a las críticas, pero Maratea la cruzó con severidad: “No nos hagamos los inocentes. Hablaste de un tema puntual, porque evidentemente la respuesta que te di no es la que estabas buscando”. El influencer comparó la situación con inventarle una acusación a su marido y le reprochó que reprodujera dudas sobre su accionar solidario.
Lejos de bajar la intensidad, Maratea insistió en que detrás de su consulta había una mala intención y la acusó directamente: “¿Qué te pensabas que iba a pasar cuando acusás de ladrón a una persona que no robó?”. “No te arrepientas ahora porque se picó”, le lanzó más tarde.
Pese a que Ansa reiteró en múltiples ocasiones que jamás tuvo la intención de acusarlo y le pidió disculpas, el clima empeoró cuando él la acusó de hacerle gaslighting. Angustiada por la situación y al borde de las lágrimas, la periodista confesó que su familia lo admiraba y que la situación la superaba, lo que llevó a Kusnetzoff a frenar la grabación y ordenar un corte de 20 minutos.
Lo ocurrido durante la pausa quedó fuera del aire, pero el regreso evidenció que la tensión seguía intacta. El conductor intentó reconducir el programa hacia un cierre terapéutico y sin agresiones, pero Maratea prefirió profundizar en su postura frente a los medios de comunicación y las sospechas sobre sus colectas: “Nunca robé un mango. Es horrible que me acusen de eso”.
Kusnetzoff defendió a la periodista, señalando que ella no tenía por qué cargar con toda la exposición mediática de él y recordó que los comunicadores también tienen derecho a equivocarse al formular preguntas. Ansa volvió a disculparse y reconoció que su planteo no había sido el adecuado, mientras que Maratea rechazó una reconciliación forzada y sostuvo que una periodista debe hacerse cargo de sus errores. Ante la negativa del influencer de dar por cerrado el conflicto con paños tibios y su descontento con el desarrollo del debate, el conductor dio el asunto por terminado para cuidar el clima del estudio y cerró el programa.