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12 de octubre 2017 - 15:45
Él Mató A Un Policía Motorizado detonó Vorterix y ya está listo para su primer estadio
La banda de La Plata agotó cuatro fechas en el recinto de Colegiales y volvió a demostrar su gran presente, tanto artístico como a nivel convocatoria.

Ya lo dicen muchos en las redes sociales y tantos otros en infinidad de charlas musicales. Y quienes fuimos a Vorterix no podemos no estar de acuerdo: este es EL año de Él Mató A Un Policía Motorizado.

Es que la banda de La Plata nacida en 2003 no sólo sacó un gran nuevo álbum (“La Síntesis O’Konor”, quizás el mejor de su discografía), sino que, tras cuatro recitales en Niceto totalmente agotados y una exitosísima gira por Latinoamérica y España, coronó su excelso presente artístico con cuatro fechas con cartelito de “sold out” en el todavía más grande recinto de Colegiales, cuya última cita fue el miércoles. Y fue una a pura fiesta y con olor a un próximo y cercano primer estadio.

El show arrancó puntualmente a las 21:00 con el instrumental “La Síntesis O’Konor”, y el público ya comenzó a moverse, saltar y agitar como lo hizo durante toda la noche, e "in crescendo" a medida que las canciones fueron sucediéndose. Y si otra cosa quedó clara durante la velada fue la importante cantidad de hits y clásicos con las que Él Mató cuenta en su repertorio.

Así sonaron, entre las canciones más destacadas y festejadas de la noche, “Dos Galaxias”, “Nuevos Discos”, “El Tesoro” (clásico instantáneo de “La Síntesis…”), “Amigo Piedra” (su primer e inoxidable hitazo), “El Fuego Que Hemos Construido”, “Mujeres Bellas y Fuertes”, “La Cobra”, “Las Luces” (sobresale todavía más en vivo que en el disco), “El Mundo Extraño” (otro clásico instantáneo), y los ya himnos del universo Motorizado “Yoni B”, “Más O Menos Bien”, “Chica de Oro”, “Mi Próximo Movimiento” y “Chica Rutera”.

“Gracias a todos por venir. Fueron cuatro noches increíbles, inolvidables”, se despidió un emocionado Santiago Motorizado, ante decenas de sonrisas y cuerpos transpirados, después de cantar, como en un mantra, “espero que vuelvas”. Una expresión de deseo, de un lado y del otro, que se concretará la próxima vez que pisen las tablas. Ojalá que de Obras o el Luna, y muy pero muy pronto.