"Pasen , díganse lo que quieran", les dijo Stinfale a ambos mientras cerraba con llave uno de los cuartos de su casa. Una vez adentro de la habitación, Diario Popular averiguó que la charla no fue para nada amistosa, todo lo contrario. Hubo insultos, muchos pases de factura y hasta algún intento de agresión que parece haber quedado solo en eso.
"Hablamos como hombres, como en el barrio", dijo Luis Ventura. La reunión -que llegó después de que en Intrusos se amenazara con mostrar fotos íntimas del ídolo- comenzó a las cinco de la tarde y fue el periodista quien puso las condiciones. La idea del encuentro no era generar una amistad ni mucho menos, sino poder acercar las partes para que ninguno de los dos continúe con el nivel de agresión que traían en estos días, y que no se mostraran las anunciadas fotos, que al final quedarán guardadas y que Diego tenga una estadía tranquila en los días que le quedan en nuestro país y no tener que pasar por lo roces y peleas de las últimas semanas. "La verdad es que hablamos de todas las cosas que teníamos que hablar. Yo no voy a hacer declaraciones de lo que pasó adentro de esa habitación, pero lo que si puede decir es que después de una larga charla terminamos con un apretón de manos", le dijo Ventura a Diario Popular.