En la luminosa cocina que da a un patio interno, Peña reflexiona sobre las veces que tuvo que nacer de nuevo frente a los embates de la vida. No piensa en términos de éxito y fracaso, sino en oportunidad de crecimiento. Lo cierto es que de la sonrisa y el pum para arriba junto a Mariano Iúdica, pasó a una etapa de introspección. Confiesa que aunque se lleva bien con su ex, no piensa en una reconciliación.
"Mariano y yo hace un año que nos separamos, y ahora llevamos vidas muy diferentes. Pero igual nos queremos un montón por todo lo que compartimos juntos y tenemos una gran relación, porque es lo mejor para nuestros hijos. Sabés, me acordé de una cosa: el otro día, Toto (su hijo Tomás) me preguntó: 'Mami, ¿qué pasó que renunciaste a Dale! La Tarde?' y yo le contesté: 'No era feliz, hijo'. Y él me entendió".
Cuando le preguntaron por qué aceptó conducir el ciclo vespertino de El Trece, no dudó en responder que "Dale! La Tarde iba a contener humor, alguna sección donde yo pudiera hacer un personaje. Si bien yo iba a conducir (ya lo había hecho en El Show de la Tarde, con Marley, en 2003, y también en Flor de Palabra, en 2009), Iúdica iba a hacer lo que más sabe y yo, lo que mejor realizo. Por esas cosas de la tele, del minuto a minuto, y por cómo es hoy el público de las tardes (muy diferente al que había hace diez años cuando hice el ciclo junto a Marley), la cosa fue cambiando. Hoy a la gente le gustan más los chimentos, saber qué pasa en la farándula... Entonces, empecé a no identificarme con lo que pasaba en el programa y con lo que generaba. No comprendo a la TV del minuto a minuto, y quizá no tenga la personalidad ni la necesidad de ser parte de ese universo".
Finalmente y ante la consulta de si cree que ahora se le cerraron las puertas de la productora de Tinelli, Flor afirmó con vehemencia: "No, de ninguna manera. Todo lo contrario. La mejor manera de no cerrarse puertas es siempre ser honesto. Yo nunca voy por atrás, lo que tengo que decir lo digo. Me conecto mucho con mis necesidades. Aunque reconozco que renunciar en cámara frente a millones de televidentes fue reduro" y sobre cuánto influyó en su decisión el escándalo del video, comentó: "Lo del video me destruyó. Por eso yo no quería arrancar con el programa. No me fui del ciclo porque estaba mal por lo del video, aunque ésa fue una maldad muy grande e inexplicable. Si algo que no funcionaba le sumo que yo estaba débil, frágil y vulnerable, entonces tengo que salir de ese lugar mucho más rápido. Por eso renuncié"