La reunión se llevó a cabo en la casona de Matías Morla, abogado de Fort, en el elegante barrio de Los Troncos. Durante el encuentro los gritos retumbaban en la calle. Los reproches de Fort fueron todos alrededor de su madre: "Vos no sos un hijo querido por tu madre. Vos tenés que tomar una decisión". Rodrigo, ante los ataques de nervios del mediático, intentó calmarlo: "Vos te ponés muy violento y te la agarrás conmigo".
A la salida de la primera reunión, ambos afirmaron por su parte a la prensa que habrá otros encuentros, Rodrigo afirmó que "mi mamá no es el diablo. Fue una charla íntima, yo estoy más tranquilo y me emocioné mucho cuando lo vi". Rodrigo señaló que con Fort sólo habló de sentimientos y en cuanto a "los contratos los manejan mis abogados".
Mientras Rodrigo mostraba su aspecto conciliador con intención de bajar los decibeles a la pelea, Fort a la salida del encuentro continuaba con cierta impotencia porque Rodrigo se mostró un poco rebelde a sus expectativas: "Estoy muy preocupado por el tratamiento psicológico que está recibiendo Rodrigo. Yo lo vi triste. Yo no le pedí muchas explicaciones. Cuando ves a alguien que uno quiere no tienen mucho sentido las explicaciones. En el entorno de Rodrigo no están muy preocupados con lo que le pasa a él. Yo me dejé llevar. Yo quería saber si me quería. Era la única pregunta que me importaba saber, si me quería. Esto que me pasa es de verdad. Si quiere hablar conmigo, él sabe dónde buscarme".
Rodrigo en todo momento desmintió fervientemente que "no tengo ningún novio en Necochea. Yo en este tiempo me la pasé con la psicóloga. Yo a Fort le expliqué todos los mensajes de textos que le llegaron y mi mamá no tiene nada que ver en nuestra relación. No hay nada raro. En este momento yo me siento un poco confundido".