En la víspera, Fort después del cruce con la madre de su ex novio en un raid mediático siguió defenestrando a la mujer: "Esto no es un juego. No es mediático. Rodrigo tiene una relación enfermiza con la madre. El llegó a confesar en mi casa que si volvía a Tandil (lugar de residencia de la familia del ex novio) se pegaba un tiro".
Sorprendió, igualmente, la tranquilidad de la madre de Rodrigo frente a las diatribas de Fort: "El no tiene vergüenza, sólo tiene plata", dijo Luján, al tiempo que aclaró que "jamás mandé a prostituir a mi hijo. Mi hijo y yo somos inocentes. No teníamos un plan de secuestrar a nadie como se dijo. Yo vivo de un sueldo de portera de 1.100 pesos por mes y trabajo en la limpieza de cuatro complejos donde cobro 200 pesos por mes en cada uno. Yo sin Fort salí adelante con Rodrigo y mis otros dos hijos".
Sin medir que estaba frente a una cámara de televisión, Fort increpó a la madre de su ex: "¿No le decías por teléfono cogete a este puto y sacale la plata que tengas que sacarle?".
Luján, cuidando las palabras, le contestó con un ataque: "Fort está despechado porque mi hijo lo dejó. El prefiere vivir humildemente y no con la riqueza de Ricardo. Lo volvió loco con sus celos y ahora Rodrigo está yendo a un psicólogo. El está enfermo, tiene envidia de mi relación con mi hijo porque él se lleva mal con la suya. Adelante mío le quiso pegar con una muleta". Fort le volvió a salir al cruce: "Yo adoro a mi mamá, jamás le pegaría. Nunca le levanté la mano a mi madre". Luján González le aconsejó en forma irónica que "en lugar de gastar en curanderos, gastá en psicólogos".