Justin Bieber suele tener problemas con la ley.
Tanto que en Argentina, entre otros países, el cantante pop tiene una citación para comparecer por varias causas que vencerá dentro de 30 días y, de no presentarse, podría ser detenido por Interpol. La mayoría de sus causas son por consumo de drogas, alcohol y por violar las reglas de tránsito. El ritmo de vida alocado del adolescente hizo que no sea bien visto en varios países y hasta los ciudadanos de los Estados Unidos levantaron firmas para que Obama le prohíba la entrada. Será por eso que, en estos días,
Bieber quiere cambiar su imagen y dejar de lado sus excesos, y, para eso, se internó durante dos semanas en un rancho a las afueras de Palm Springs, donde junto al pastor espiritual
Carl Lentz intentará difundir la palabra de Dios y así poder alejarse de las drogas y el alcohol.