Todo comenzó cuando
Mariana Diarco le mandó unas
fotos a
Marina Calabró, en las que se la podía ver con
fuertes golpes en el rostro. Ella en un primer momento le apuntó al
Dipy y le comentó a la panelista de
Intrusos que había sido agredida y que iba a la comisaría a hacer la denuncia. Fue hasta la Comisaría 33 de Belgrano, pero cuando llegó apenas estuvo unos minutos y se fue por sus medios sin hacer ningún tipo de denuncia. Unas horas después, ingresó a la
Clínica Suizo Argentino acompañada por el
Dipy, y cuando el cantante habló con los medios, cambió toda la versión y la historia tuvo un giro inesperado.
"Ella fue hasta un kiosco a comprar una cerveza. Ahí tuvo un brote y empezó a romper cosas. Llegó la policía y la llevó a la Comisaría. Ella de ahí vino a casa y estuvo conmigo. Nosotros tenemos una estatuilla de bronce que simala un Oscar y se empezó a pegar con ella en la cabeza. Se cortó toda, se lastimó y en un momento se fue corriendo al balcón y se quiso tirar del cuarto piso. Yo alcancé a agarrarla de las manos, ella me miraba y me pedía que la suelte, que se quería morir, que no quería estar más en este mundo", aseguró el Dipy entre lágrimas.