"¡Claro! La plata no le da vergüenza, ¿no? Pero... ¿por favor! Si aceptó sin chistar todos los regalos que se le hicieron. ¿Y usted cree que puso mala cara cuando abría los envoltorios? ¡Qué va a poner! ¿O acaso le dio pudor cuando tuvo en sus manos las llaves del departamento de Barrio Parque, el más costoso de los obsequios? ¡Porque mire que no es un monoambiente, eh! Tampoco se le cayó la cara por la vergüenza que le significaría a cualquier otro vivir de arriba, en un caserón con todas las comodidades, en un country de los más exclusivos, sin pagar ni una moneda por un virtual alquiler. ¡Si hasta se sacó fotos ahí adentro con su pareja, los dos desnudos, con el portarretrato de su abuelo de fondo! ¡Qué horror! Y ella nada... ¡Inmune! Porque, ¿sabe qué? Al final, es una sinverguenza..."