La realidad es que la cosa entre ellas difícilmente tenga retorno. Nunca se quisieron y cada vez que pudieron se pasaron todas las facturas pendientes. "Cuando íbamos a renovar con Rumores en 2002 y arregló Canosa, fue una patada en los dientes. Me fui a mi casa no entendiendo nada, con una hija ya grande, de 17 años. Ahora Canosa está en su casa esperando que nazca su hija, con un marido cero kilómetro, maravilloso, culto, inteligente. Debe estar mucho mejor de lo que estuve yo en aquel momento", dijo Roccasalvo apenas se enteró del nuevo contrato con la emisora.