Varios son los momentos destacados de estos
"diarios íntimos", siempre determinados por el gusto o interés particular de cada lector. Los ya mencionados relacionados al universo de las corridas de toros son ineludibles, por las opiniones y posturas que desataron y desatarán. Lo mismo el sub-capítulo
"Maté a un yonqui en Madrid", en el que escribe sobre la que ya es toda una leyenda en torno a su persona: la historia de cuando, supuestamente, le quitó la vida a un vagabundo en la capital española. Pero quien redacta estas líneas se queda con los más musicales. Con sus anécdotas junto al mítico
Bob Dylan, los cantores de flamenco y los máximos referentes de nuestro querido rock nacional. Con sus reflexiones sobre el tango, sus autores e intérpretes. Y sin importarle ser repetitivo, con la
profunda melomanía que irradian sus más de 250 páginas.
En definitiva, y como toda obra autobiográfica, "Paracaídas y Vueltas" es proporcionalmente interesante al propio interés que genera su autor. Seguramente, quienes admiren su trayectoria y disfruten o se emocionen con sus canciones sabrán apreciarlo más. Para el resto, un (auto) retrato más de un músico, que no es un músico más.