En el caso de la gira Last Girl on Earth, de 2009, Rihanna se enteró que había generado “pérdidas significativas”a pesar de tener ingresos considerables. Los acusados se habían embolsado 22% de los ingresos totales de la gira, mientras que le pagaron a Rihanna sólo 6%, según la demanda. El documento agrega que las prácticas de contabilidad inusuales de Berdon, como pagarse un porcentaje del ingreso neto de la gira por comisión, no llevaron a que se “aconsejara” a Rihanna a reducir los gastos o
poner en marcha controles financieros apropiados.
La demanda también sostiene que la práctica de pagarse comisiones por los ingresos no es regular en el manejo de contabilidad y finanzas, además de que esto crea un conflicto de interés.
La firma de contabilidad también fue señalada por una auditoría de la IRS por las declaraciones de impuestos de la cantante, cuyos abogados afirman que la obligaron a gastar recursos sustanciales para corregir los errores resultantes de la negligencia de los contadores