Por su parte, el jueves habló Ana Rosenfeld, la abogada de la ex botinera, y si bien confirmó la separación no habló de un divorcio. "Hay una separación pero no se está hablando de divorcio. No hay terceros en discordia, ni ella está pensando en la plata. Hace varios meses que viven en el mismo techo en armonía, pero no se sienten juntos", confirmó. Y después aclaró que la llegada a nuestro país de Wanda es con un escrito de su esposo, por lo que no se podrá hablar de abandono. "Wanda está viniendo a Argentina con el consentimiento escrito de Maxi y con los chicos. Así que no implica ningún abandono a él, no se habla de divorcio".
Como toda separación y más en una pareja consolidada y con hijos, nada se da de un momento a otro. La pareja se va desgastando, lo que en un momento era felicidad comienza a ser sufrimiento y la rutina se torna insostenible. Hoy por hoy es una separación, ella quiere preservar a los chicos y a Maxi. "Yo vengo hablando con ella muy seguido, no la noté bien, pero sí con ganas de salir adelante, yo siento que la decisión ya está tomada. Lo que pasó es la suma de muchos acontecimientos", aseguró Rosenfeld.
En Intrusos, Jorge Rial fue quien confirmó la noticia y el conductor habló de una separación que llevaba tiempo, algo que confirmó la propia abogada. "Wanda me dijo que no quería ocultarlo más, me pidió que seamos cautos por sus chicos pequeños. Hace bastante que ella venía haciendo el duelo, está muy segura, piensa muy bien todo y es muy prudente. No pasó nada puntual, fue una sumatoria de cosas".
Por ahora todo se dio en armonía, no hay un divorcio iniciado y Wanda se tomará un tiempo en Argentina. Habrá que ver si a la hora de firmar los papeles de divorcio explota un nuevo escándalo.