Piloto y copiloto reconocieron la presencia de la vedette pero negaron que eso haya puesto en peligro el vuelo y que la Xipolitakis haya tenido algún tipo de "control real" sobre los comandos.
En una resolución de un centenar de carillas, el juez consideró que, por el contrario, Xipolitakis no solo permaneció durante todo el vuelo en la cabina -y hasta fue invitada a ingresar al avión como pasajera VIP "por el piloto Zocchi y con la anuencia de Soaje"-, sino que, violando la reglamentación, manipuló esos comandos en los momento críticos de despegue y aterrizaje.
Fuente: Télam