Con esa perspectiva, el DT azulgrana pondrá en la cancha a todo lo mejor que tenga a mano para recibir el sábado que viene a Independiente, desde las 20,30 en el Nuevo Gasómetro, tratando de conseguir una victoria que le meta presión al xeneize. Es decir que armará el equipo sin guardarse nada aunque el jueves siguiente tenga una final ante Corinthians por la Libertadores.
Ayer Néstor Ortigoza se sumó al trabajo general del plantel y seguramente sume minutos de juego ante el Rojo, tal vez desde el banco, para ser titular en Brasil. En cambio, Enzo Kalinski, que sigue intensificando sus ejercicios de rehabilitación para sanar de un esguince de tobillo izquierdo, podría estar en condiciones de reaparecer ante el Timao.
Más allá de esas dos incógnitas, Edgardo Bauza arriesgará ante el Diablo y Corinthians, dejando la rotación para el encuentro ante Aldosivi, por la décima fecha, a jugarse en Mar del Plata, dado que a mitad de la semana siguiente San Lorenzo será local de Danubio partido en el cual -de salir todo a su favor- definirá el pase a los octavos de final de la Libertadores y necesitará tener frescos a sus mejores jugadores.