Martino prefirió mantener en el terreno al mismo equipo durante casi todo el partido, con Gonzalo Higuaín como principal hombre del ataque y Tevez alternando incursiones por los laterales, en sociedad con Ángel Di María o Ezequiel Lavezzi.
Argentina arrancó con Di María por el andarivel derecho, y Pablo Zabaleta adelantado en el terreno por ese mismo costado. Sin embargo, a la media hora de juego Di María pasó a incursionar por la izquierda, cambiando de lado con Lavezzi para estar más próximo de Tevez.
En contrapartida, El Salvador arriesgó muy poco: con un planteo esencialmente defensivo, dejó apenas a Nelson Bonilla como hombre de ataque, prácticamente en ningún momento llevó peligro al arco argentino.
Messi, quien según Martino pasó toda la semana recuperándose de una lesión en el pie derecho, estuvo todo el partido en el banco de suplentes, a pesar de los constantes pedidos del público para que fuera lanzado al terreno de juego.