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16 de octubre 2017 - 08:45
Benedetto: "Lo que viví en la Selección fue lo mejor de mi vida"
El Pipa volvió a Boca, marcó un gol y dio una asistencia. Tras el encuentro reconoció que ponerse la camiseta argentina fue lo mejor que vivió deportivamente

PARANA.- Después de ponerse la camiseta albiceleste, Darío Benedetto volvió a Boca a hacer lo que sabe. El delantero cerró el triunfo con un nuevo tanto, que lo dejó como máximo goleador de la Superliga, con seis festejos, con lo cual superó a José Sand, de Lanús. De esta manera, el atacante de la Selección Argentina, que no pudo convertir con esa camiseta, en el fútbol argentino sigue rompiendo redes y asistiendo a sus compañeros, ya que en el primero fue quien le dio el pase a Cristian Pavón.

Luego del encuentro, Benedetto se refirió a su presente que lo llevó a ser convocado por Jorge Sampaoli y reconoció que es fue lo mejor que le pasó como deportista. “Estoy contento en lo personal. El equipo hizo un buen partido, sumamos tres puntos, seguimos líderes y eso es lo que importa. Si se da otro llamado a la selección, bienvenido sea. No hay nada más lindo que eso. Lo que viví ahí fue lo mejor de mi vida. Pero me debo a Boca y tengo que hacer bien las cosas acá para tener otra posibilidad. Gago sabe que el triunfo va para él. Es muy importante para nosotros”, analizó.

Números tremendos

Sus números con la azul y oro siguen siendo tremendos. Con el festejo de ayer, llegó a los 32 gritos en el club de La Ribera, en tan sólo 39 cotejos, lo que da un promedio de 0,82 por partido. En los últimos 15 cotejos, anotó 16, y en esta temporada, tiene nueve en nueve (contando Superliga y Copa Argentina).

Su actuación de ayer volvió a ser decisiva. Si bien no había comenzado del todo bien y participaba poco del juego, en el complemento levantó muchísimo su nivel y una participación suya fue fundamental para abrir el marcador. Desde casi mitad de cancha, vio picar a Pavón y le metió un tremendo pelotazo largo para que el delantero abra la cuenta.

Todo era muy lindo, pero faltaba el de él y no se iba a ir de Paraná sin su festejo propio. Para liquidar las acciones recibió un pase de Frank Fabra que lo dejó solito abajo del arco. Como buen goleador, la empujó y cerró la cuenta.