En la vuelta a los entrenamientos tras el empate con Quilmes, el "Virrey" abrió la práctica con su habitual charla grupal y, luego, tanto Riquelme como Gago se enfocaron en lo mismo -llegar óptimos al partido-, aunque de distintas maneras. Riquelme se fue a entrenar liviano al gimnasio para no cargar los músculos, junto con Diego Perotti y Leandro Marín, quienes ya están descartados para el Súper por distintas lesiones. Y aunque permaneció en la cancha, Fernando Gago tampoco trabajó con el resto del grupo, ya que realizó movimientos regenerativos con un preparador físico.
Para el resto del plantel hubo movimientos físicos y más tarde un trabajo de fútbol en espacios reducidos, donde la principal novedad fue el regreso de Pablo Ledesma.
El cordobés se desgarró el isquiotibial derecho frente a Olimpo de Bahía Blanca, hace veinte días, y justo la semana previa al Superclásico se puso a disposición de Bianchi.
Ledesma, quien en el medio de su lesión mantuvo una discusión subida de tono con el arquero Agustín Orion , comenzó la jornada con sesiones de kinesiología y nada hacía presumir que se sumaría al grupo de trabajo.
Sin embargo, Bianchi mantuvo un diálogo con José Castro y de inmediato el ayudante de campo del Virrey citó a Ledesma, quien se encontraba en el gimnasio, y lo sumó a un ensayo de fútbol en espacios reducidos en el que integró un grupo junto al juvenil Juan Cruz Komar y Claudio Riaño.
Lo que sabe es que tras cumplir sus suspensiones, contará con las vueltas de Cristian Erbes y Daniel "Cata" Díaz, por Federico Bravo (expulsado) y Claudio "Chiqui" Pérez.