"Eso se puede hacer cuando uno tiene toda la semana para trabajar y tratar de que el equipo lleve al campo de juegue lo que uno desea", dijo, y agregó que espera poder darle a Boca la "impronta" que él pretende en la segunda mitad del año, para volver a pelear por el título.
"Pienso que la palabra fracaso es muy fuerte", sostuvo de todos modos, más allá de reconocer que caló hondo en el ánimo del plantel y de los hinchas de Boca la eliminación de la Copa Libertadores frente a Newellïs.
Con respecto al encuentro de este miércoles en el estadio Bicentenario de Catamarca, comentó: "Entramos al campo de juego perdiendo 1 a 0 y después se nos hizo todo cuesta arriba", en referencia al temprano gol de All Boys, a los 2 minutos de juego, mediante un penal de Ángel Vildozo.
"Hay que se realistas, nos ganaron muy bien, fueron muy prácticos y nosotros no hemos jugado bien. Ellos lograron una clasificación merecida", aseguró.
"Nosotros jugamos casi a la imagen de nuestros seis meses, donde tuvimos un pequeño verano en los octavos y cuartos de la Copa Libertadores, donde jugamos muy buenos partidos frente a Corinthians (de Brasil) y Newellïs Old Boys, pero después jugamos a la imagen de los que fueron estos seis meses", manifestó el técnico boquense.