Boca tenía la chance de igualar al Rojo en ese cuadro de honor, lo que le provocaba un incentivo adicional en este camino que inició hace varios meses, en medio de las turbulencias que en Venezuela sacudieron la estantería. Sin embargo, esos episodios sirvieron para advertir las grietas que existían en el grupo y trabajar para rellenarlas con todo tipo de aportes individuales y colectivos, con lo que se logró darle forma a un equipo que recuperó, desde su memoria emotiva, la fortaleza del viejo Boca que supo adueñarse del traje de protagonista como nuevo amo de América.
Abriendo caminos
Y así se fue abriendo camino. Avanzó mejorando su imagen y demostrando, cada vez que salía a jugar un partido de Copa, que era en ese terreno donde su fuego sagrado brillaba con más fuerza.