Otro tema a tener en cuenta por la desvalorización de su plantel. Por caso, hoy necesita vender un par de jugadores para poder reforzarse, y ante la flojísima campaña las cotizaciones están por el piso. Como ejemplo, vale tomar al volante Juan Manuel Sánchez Miño. Antes de este torneo, Boca rechazó una oferta de 7,5 millones de euros por parte del Metalist de Ucrania. ¿Hoy estarán dispuestos a pagar lo mismo?. El club también rechazó en ese momento un ofrecimiento de 3,5 millones desde Rusia por Guillermo Burdisso; y otros de 2 millones de Turquía, por Cristian Erbes. Además, pagó 3.200.000 dólares por la mitad del pase del Burrito Martínez, que hoy parecen irrecuperables. Y dejó ir con el pase libre a Walter Erviti, por el que había pagado 3 millones de dólares a Banfield, y también a Leandro Somoza, que costó 700.000 dólares. Para rematarla, a fin de año puede quedarse sin el zaguero Matías Caruzzo, quien lleva un año y medio sin contrato, y por el que se pagó 2,5 millones de dólares a Argentinos Juniors. En fin, que el fracaso futbolístico lo hizo perder también en la tesorería.