"Por mis características como jugador me gusta trabajar los partidos, buscar por afuera y por adentro. Es que a pesar de mi buena estatura (1,93 metros) no soy ningún rústico y tengo buena relación con la pelota", describió.
El cordobés de 33 años, que surgió a la consideración pública en Instituto, se nacionalizó boliviano durante su paso por Blooming "porque tenía expectativas de jugar en el seleccionado de ese país. Pero el trámite demoró tanto que me perdí la oportunidad".
"Gustavo Quinteros (argentino también nacionalizado boliviano, que dirigió al seleccionado de ese país) fue quién me llevó a Blooming (2005), donde tuve oportunidad de salir campeón y jugar torneos internacionales", recordó.
"Y casualmente otro Quinteros, Juan, un carnicero de mi pueblo, fue el que me dio mis cinco minutos de fama, cuando se supo que por cada gol que hacía en Instituto me regalaba dos kilos de falda", expresó entre risas.
Por eso Boyero insistió en eso de los "dos goles contra San Lorenzo. Si los hago me voy a comer cuatro kilos de falda", anticipó el atacante que viene de convertirle a Colón en la segunda fecha del torneo Inicial.