El club brasileño recurrió al TAS por la supuesta inclusión indebida del defensor en la semifinal. El exmarcador central de Boca y Racing había sido habilitado de manera provisoria para jugar el partido en Brasil.
Flamengo inició una disputa legal para intentar revertir su eliminación de la Copa Libertadores ante Estudiantes. El conjunto brasileño reclamó los puntos de la semifinal por la presencia de Marcos Rojo, cuya habilitación había sido autorizada de manera provisoria por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). El conflicto se concentra ahora en los tiempos de la resolución definitiva y en la posibilidad de que el defensor pueda disputar la final ante Palmeiras, prevista para el 28 de noviembre.
El equipo carioca pretende que se revise la participación de Rojo en el encuentro de vuelta, disputado en el Maracaná, donde Estudiantes logró la clasificación tras imponerse por penales. El reclamo se basa en que el defensor había sido incorporado fuera del período habitual de transferencias y en el rechazo inicial de la Conmebol a su inscripción para la competencia.
La controversia comenzó cuando Estudiantes incorporó al exdefensor de Boca y Racing con una autorización de la AFA, luego de la lesión de Gabriel Neves. Sin embargo, la CONMEBOL rechazó inicialmente su inscripción, al considerar que no se ajustaba a las disposiciones reglamentarias. Por eso, Rojo no pudo jugar la ida de las semifinales.
Ante esa decisión, la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón recurrió al TAS, que concedió una medida cautelar el miércoles previo a la revancha y habilitó al marcador central para integrar la lista de buena fe de la Libertadores. Con esa autorización, Rojo pudo jugar en Brasil.
La defensa del Pincha, según publicó TyC Sports, se apoyará principalmente en esa resolución provisoria. El argumento será que el futbolista estaba habilitado para disputar el encuentro cuando enfrentó a Flamengo, aunque la cautelar no representa una decisión definitiva sobre el fondo de la cuestión reglamentaria.
Estudiantes tiene plazo hasta el lunes 26 de octubre, a las 18, para presentar su descargo. El club también reunió antecedentes de otros futbolistas que fueron incorporados fuera de las ventanas habituales y obtuvieron autorización para competir en torneos internacionales.
En paralelo, Flamengo busca acelerar el proceso para que la situación se resuelva antes de la final. Palmeiras, rival del equipo argentino en la definición, también pretende que la habilitación de Rojo quede aclarada antes del partido y podría sumarse a las gestiones ante el tribunal deportivo.
La CONMEBOL aguardaría una resolución firme del TAS antes de tomar una decisión de fondo sobre el reclamo del conjunto brasileño. Por eso, uno de los objetivos de Estudiantes sería que el pronunciamiento definitivo llegue después del 28 de noviembre. Si la medida cautelar continúa vigente hasta entonces, Rojo podría mantenerse a disposición del cuerpo técnico para la final de la Libertadores.
En cambio, una resolución adversa antes de esa fecha podría dejar al defensor afuera del partido ante Palmeiras. De todos modos, esa posibilidad no implicaría automáticamente que Flamengo recupere su lugar en la definición: la participación del futbolista y el resultado del reclamo por los puntos son cuestiones que deberán analizarse en el marco del procedimiento correspondiente.
El antecedente que aparece en la discusión es el de Santos e Independiente en la Libertadores 2018. En aquella ocasión, el club brasileño fue sancionado por la inclusión indebida de Carlos Sánchez y el organismo sudamericano le dio por perdido el encuentro de ida de los octavos de final por 3-0 al equipo paulista.
Sin embargo, existe una diferencia relevante entre ambos casos: en la situación de Rojo, el TAS concedió una medida cautelar que permitió su participación, mientras que el caso de Sánchez estuvo vinculado al incumplimiento de las normas de inscripción.
Por ahora, Estudiantes conserva su clasificación a la final y prepara el partido ante Palmeiras, mientras espera que avance el procedimiento jurídico. Flamengo, por su parte, insiste en su reclamo y busca una definición que permita determinar si corresponde alguna sanción por la participación del defensor argentino.
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