Según las investigaciones que lleva adelante desde 2013 la Guardia Civil española (se examinó a más de 100 personas involucradas), un ex vigilante responsable de la custodia de los exámenes teóricos aprovechaba la ausencia de los miembros del tribunal examinador para corregir las preguntas mal contestadas por los postulantes. Los ahora investigados en esta causa utilizaban bolígrafos de tinta borrable, lo cual permitía al vigilante tachar la respuesta errónea y señalar la correcta.
Cuando llegó a Granada, a comienzos de la temporada 2012-2013 y procedente del Málaga, Buonanotte tenía una licencia de conducir argentina no homologada con la española, lo cual le obligaba a pasar un examen para lograr la pertinente autorización. El delantero fue también protagonista, a fines del 2009, de un accidente, donde el auto que conducía en una ruta santafesina chocó contra un árbol, falleciendo en el siniestro tres amigos que lo acompañaban.