Luego, y tras la escandalosa asamblea de junio, tres revisores de cuentas dieron un paso al costado: Héctor Valcarce, Miguel Fernández y Adrián Méndez. Al mismo momento se alejó el vocal Juan Manuel Spinelli, a quien agredieron a sillazos pese a la disminución de su capacidad motriz. Spinelli, no obstante, sigue cumpliendo funciones en el Departamento de Discapacitados del club.
Los otros vocales que presentaron su renuncia fueron Armando Fellín, Néstor Guido, Darío Carzoglio, y ayer se supo que Tomás Gilmore, quien en la asamblea del lunes se sentó aparte del resto de la comisión, también dejará su cargo.
En esa asamblea también hubo un par de vocales que no acompañaron al núcleo de la comisión directiva: Sebastián Bogliano (quien se quedó en la planta baja con un tobillo maltrecho) y Damián Deglauve (no se hizo presente) y no se descarta que estén analizando la posibilidad de seguir los mismos pasos.
En cuanto a los representantes de socios, sólo 30 de 60 se hicieron presentes en la última asamblea, y diez de ellos votaron en contra de la aprobación del balance. Sin embargo, por el lado de la primera oposición tampoco hubo una presencia numerosa: 12 de 27.
Cantero, en cambio, cuenta con el apoyo de la mesa directiva, incluso de los que peor la pasaron en cuanto amenazas y agresiones: Claudio Keblaitis (vicepresidente), Claudio Ciancio (secretario) y Luis Felice (tesorero), para su último año de gobierno.