River venía de ser ampliamente superado por Vélez y la derrota por 2-0, en la octava fecha, había instalado los rumores sobre la supuesta salida de
Matías Almeyda. Entonces,
Daniel Passarella tomó la posta y aquel 19 de septiembre, en una conferencia que apenas duró seis minutos y en la que no aceptó preguntas, el presidente bancó al entrenador.
"Almeyda merece más oportunidades porque se las ganó", fue la declaración del mandamás riverplatense para sostener la permanencia del técnico que había elegido para la difícil estadía del equipo en la B Nacional, donde iba a hacer su debut en el oficio. Enseguida River sufrió
una nueva caída, esta vez ante Racing, por 1-0 en el Monumental. El Pelado, sin embargo, resistía.