Ese mismo año se consagró campeón del Torneo Apertura y en 2006 pasó a los Pumas de la UNAM, club con el que alcanzó la instancia final de la Liguilla, cayendo en la misma frente al Atlante por un global de 2-1.
En el año 2008, Scocco fue transferido al AEK Atenas FC de Grecia en un monto de 1,5 millones de euros club del que se retiró tras sufrir un atentado en su domicilio por parte de la hinchada más radical del club.
En 2012 llegó a préstamo a la Lepra, en el que logró recuperar su nivel de juego, lo que lo llevó a jugar en la selección nacional que dirige Alejandro Sabella. En 2013 también, salió campeón y goleador del Torneo Final.