Sobre la posibilidad de que Messi sea un pequeño dictador en el vestuario, Cruyff lo defendió como algo positivo: "Cuando sos el mejor en cada partido, tenés que ser un poco dictador porque no sólo juega el equipo, sino también el número uno y su prestigio. La presión sobre Messi es enorme porque todos van a la cancha para ver sus maravillas".
Cruyff jugo en Ajax y Feyenoord (Holanda), Barcelona y Levante (España), Los Angeles Aztecs Y Washington (Estados Unidos). Participó en 520 partidos y marcó 365 goles.