En cuanto a la opinión de sus hijos, estimó que "pues, deben estar en contra. Pero a mí eso no me importa. A mí me interesa mi vida y nada más. Y no armar mucho lío. Si a alguien le apetece preguntar, que lo haga y yo se lo explico. A mí la vida no me la van a arreglar ellos y nosotros sólo queremos estar juntos", añadió.
En 2005, Di Stéfano enviudó tras el fallecimiento de su mujer, Sara Freites Varela, con quien tuvo seis hijos.
Di Stéfano aseguró que enamoró a González "con sentido del humor" mientras la costarricense ayudaba en la redacción de la biografía sobre el ex futbolista.
González lleva un tatuaje en el brazo en el que se lee "La saeta rubia", el apodo de Di Stéfano en sus épocas de extraordinario jugador de fútbol