Además, el mandatario riverplatense respondió a las críticas del vicepresidente de Central, Ricardo Carloni, y desechó sus declaraciones públicas: "No creo en los códigos para comprar jugadores, hay que sacarse un poco el hincha. Es algo que es legítimo y válido. Irse por la cláusula de salida es un derecho que tiene el jugador".
En el mismo tenor, D'Onofrio aseguró que seguirá negociando por Diego Polenta, aunque el secretario de Nacional, Hugo De León, había dicho que no quería que el defensor pasara a River y que él mismo tenía la intención de permanecer en el Bolso. Lo cierto es que los uruguayos tienen el 50 por ciento de la ficha del jugador y, por 2,5 millones de dólares, la operación podría cerrarse. En tal caso, también se destrabaría la salida de Tabaré Viudez.
Lo del mediocampista de Aldosivi Santiago Rosales, en cambio, parece más complicado. En primer lugar porque aún existen diferencias económicas con el Tiburón y, por otra parte, porque Racing también se metió en la disputa por sumarlo para la próxima temporada.
Está claro que el presidente del
Millonario no quiere volver a fallar en un mercado de pases y parece dispuesto incluso a romper algunas relaciones para conseguir refuerzos.
Gallardo, por lo pronto, espera en Estados Unidos y piensa en un futuro con un equipo competitivo.