"Si se aprueba garantizando equidad y con la AFA como pieza fundamental y además teniendo un presidente que defienda esas cuestiones, es un negociación posible", atinó un dirigente del Ascenso Unido y quien asumió la idea de un acuerdo que lleve a su líder a la presidencia sin contienda, a cambio de esa estructura.
Entonces emerge una vez más la Superliga como moneda de cambio. Los clubes grandes quieren ese control, Angelici fue el principal promotor y encuentra en este escenario caótico la llave para lograrlo: consensuar a Tapia como candidato y que ninguno de sus filas muerda el polvo en una elección, pero a cambio le destraban la cuestión de la Liga Profesional. En ese escenario, todos pierden algo, pero conservan lo que esencialmente defienden. A excepción de quien no apareció en las últimas fotos:
Marcelo Tinelli. El empresario se queda fuera de la AFA y en la
Superliga moldeada por Angelici.Nadie en el entorno del vice de San Lorenzo vislumbra un acuerdo del cual él no forme parte. Incluso desde ese sector advierten que el binomio Angelici-Tapia no se prolongará más allá del momento en que la Super Liga quede fuera de toda amenaza. El quiere ser el candidato de consenso, no otro. Y en todo caso, el desea negociar y, en el peor de los casos, moldear su Superliga.