Apenas tres victorias, seis empates y siete derrotas recogió el "Bichi" en su segundo ciclo como entrenador de Argentinos, al que condujo para su último título en el Apertura 2010.
Pese al fracaso, su figura quedó intacta para los hinchas, siempre agradecidos por el gesto afectivo de regresar al club que lo formó y en el que fue campeón como jugador (Metropolitano 1984, Nacional 1985, Copa Libertadores 1985 y Copa Interamericana 1986).
Distinguido como el "Semillero del Mundo", Argentinos le dio la espalda a su historia para descender nuevamente a la B Nacional, al hacerlo con un plantel mayoritariamente compuesto por jugadores incorporados y escasa jerarquía.
El retorno del atacante Leonardo Pisculichi, uno de los últimos símbolos de sus divisiones inferiores, tampoco fue suficiente para torcer el rumbo a la segunda división.
Entonces, la entidad que preside Luis Segura hace 12 años debió resignarse a repetir las tristes sensaciones del descenso, las mismas que experimentó en la lejana temporada de 1941 y que revivió, mucho más cercanas, en 1996 y 2002.