Este reparto, que no varía demasiado del que utilizó Almirón durante su estadía, tendrá como premisa, de acuerdo a lo visto en los amistosos, el buen trato del balón, alta presión en todos los sectores de la cancha a la hora de la recuperación y pocos pelotazos o pases largos.
Claro, Pellegrino seguirá insistiendo con la llegada de un delantero, un defensor y al menos un volante externo, además de la definición de la novela de otoño-invierno que protagonizó la pareja Kalinski y Ortiz sobre un escenario en el que, para septiembre, también se espera el regreso del Torito Rodríguez, recuperado de su fractura de peroné.
Las barajas son las mismas, Pellegrino las mezcla de cara al debut del domingo con una recomendación del "escolaso" rioplatense muy en claro:
la primera vale doble.