Las elecciones inicialmente iban a ser el 22 de octubre y el
pacto que le facilitó a Tinelli la candidatura antes vedada, también modificó la fecha. El acuerdo las postergó al
1 de marzo, sin embargo no hay certezas de que se cumpla. El propio Segura deslizó que podrían ser
en los primeros días de diciembre, confirmando los dichos de Spinosa, que también había hecho pública la posibilidad.
Serán los mismos asambleístas quienes resuelvan la fecha de las elecciones: cuando se vote la postergación a marzo, deben aprobarlo 60 miembros. Si 16 lo desaprueban, entonces deberá resolverlo el presidente AFA y a Luis Segura ese día le quedarán tres por delante hasta cumplir su mandato. Si no lo hace, la decisión recaerá en Rodolfo D'onofrio, vice primero quien deberá ejercer la presidencia ante la acefalía. Claro que todo este juego de encastre y estrategias quedará reducido a nada si se alcanza la palabra favorita de Viamonte:
consenso y unidad.