Un objetivo inicial no necesariamente es un objetivo cumplido cuando se concreta. Sobre todo, si queda un paso por delante, el más lindo de dar, el del final. Todos esperan que sea contra el
Barcelona, pero
Marcelo Gallardo no le pone nombre propio a nada antes de que un resultado lo decrete.
"Lo que viene es lindísimo, la gente lo vive así y lo disfruta. Era el objetivo jugar el 20, había que saltear este partido", sintetizó El Muñeco luego del sufrido partido frente al Sanfrecce Hiroshima, de Japón, en las semifinales del Mundial de Clubes.