Tan sensible está el panorama que a un dirigente se ganó la desconfianza de Tinelli. Se trata de Pipo Marín, un grondonista de la primera hora que pegó el salto a las filas del animador fracturando el Ascenso, que se agrupó bajo el ala de Chiqui Tapia. Semanas atrás, circuló en las redes sociales una foto en la que el hombre de Acassuso posaba con sus antiguos camaradas, quienes acotaban frases de bienvenida, dando a entender que había vuelto al grupo inicial.
Tras chequear su fidelidad, Tinelli le manifestó su enojo por haberse prestado a la humorada que, a la vista de la opinión pública, lo mostraba disminuido. Marín juró que la foto era vieja, por eso los muchachos del Ascenso intentaron una toma actual y la gracia que no pasó del intento por momentos preocupó a los testigos que veían los forcejeos que configuraban la desopilante escena en el segundo piso de AFA.