La dirigencia, con Javier Cantero a la cabeza, resolvió darle continuidad al contrato de Brindisi y, desde allí, empezar a planificar el futuro de acuerdo a los lineamientos del entrenador. Al mismo tiempo, mientras se pusieron en marcha las gestiones por refuerzos, renovaciones y bajas, se reunieron con distintos representantes de las agrupaciones políticas para darle forma a una suerte de comité de crisis, del que se autoexcluyó el grupo de Puro Sentimiento Rojo (Grinbank-Montenegro) "debido a las diferencias de criterios en los diagnósticos de la problemática que afectan a nuestra institución y a sus posibles soluciones".