La
Procuraduría General de Suiza incautó la base de datos de la FIFA, según informó la corresponsalía de la BBC en Zúrich. Fuentes judiciales locales le informaron al medio inglés que el ente organizador del fútbol
entregó el material sin escándalos ni allanamientos, y ahora se abrió una investigación sobre varias personas cuyas identidades todavía no trascendieron.
Esto abre un nuevo capítulo en el escándalo FIFA, que tiene a cuatro argentinos en la mira de Interpol, con uno de ellos, Alejandro Burzaco, con prisión domiciliaria. El FBI norteamericano investiga por corrupción a una serie de dirigentes del fútbol por haber cobrado sobornos que rondan los 150 millones de dólares.