ver más
26 de agosto 2026 - 13:38
La peor noticia para Boca: Tomás Aranda se fracturó el peroné y se pierde lo que resta del año

El 10 del Xeneize tuvo una mala pasada en la entrada en calor del entrenamiento esta mañana, se fue a realizar estudios de urgencia y se llevó el peor parte posible. Ahora se enfrentará a una larga recuperación que lo marginará de todas las competencias.

Boca arrancó el día con la peor de las noticias por la lesión de uno de sus mejores jugadores: el césped le jugó una mala pasada a Tomás Aranda y se fracturó el peroné en la práctica de esta mañana por un movimiento desafortunado. Será intervenido quirúrgicamente y se perderá todo lo que resta del año.

ADEMÁS: Dibu Martínez fue ofrecido a un gigante de Inglaterra: ¿No lo quieren en Aston Villa?

El miércoles había comenzado normal para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que se prepara para varios compromisos importantes: recibir a Lanús el próximo viernes en la Bombonera por la séptima fecha del Torneo Clausura, el duelo por Copa Argentina ante Vélez el 2/9 y calentar motores para la serie de cuartos de final contra San Pablo que comenzará el 9/9.

En la entrada en calor, el juvenil y portador de la 10 del Xeneize hizo uno de sus movimientos habituales. En un cambio de dirección, desafortunadamente, el botín se le quedó enganchado en el pasto del predio de Ezeiza mientras el cuerpo siguió el curso que perfiló el futbolista. Mientras fue en esa dirección, el pie quedó en otra y el resultado fue un traumatismo inevitable.

En principio, por el estiramiento que sufrió la articulación, se creyó que era un esguince de tobillo. Una lesión que, si bien se convertía en un dolor de cabeza para el Vasco, era optimista. Pero esta actitud duró poco. Se fue a realizar estudios de urgencia y arrojaron que se trata de una rotura ósea, la cual lo mantendrá afuera de todas las competencias por mínimo tres meses.

Aranda es baja en Boca hasta 2027.

Desde el cuerpo médico de Boca confirmaron que la fractura de peroné se dio en la zona de unión con la tibia y que será operado. De ahí en más lo esperan largas semanas de rehabilitación que, por una cuestión lógica de tiempos, lo sacarán del esquema competitivo hasta 2027.

Arruabarrena deberá superar este fuerte impacto inesperado, porque el tiempo corre y Boca debe seguir con sus objetivos. En poco tiempo, tendrá que armar un equipo sin el pibe que se ganó la titularidad desde el ciclo de Claudio Úbeda, le dio frescura al plantel, se adueñó de la cancha y tuvo el honor de heredar la camiseta más importante de este club, anteriormente vestida por Edinson Cavani.