De confirmarse la operación, en los términos que fueran, el mercado de pases para Banfield habrá sido otra oportunidad para convertir a Boca en un socio comercial importante. Ya parece una tradición que no distingue gestiones, ya que fue
Carlos Portell quien marcó el camino y emerge el nuevo presidente Spinosa como garante de una política que él mismo en campaña prometió terminar.
Si lo de Boca no prospera,
Tagliafico se irá igual porque al comienzo de la pretemporada le comunicaron al técnico
Matías Almeyda que el jugador sería vendido al mejor postor y la llegada de
Matías Abelairas tiene que ver con eso: el Pitu lo reemplaza en la posición. Si no es el Xeneize,
como tampoco fue River, será por menos dinero que la cláusula estipulada a cualquier club que pague en euros o dólares, independientemente del mercado.