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19 de noviembre 2013 - 15:03
Las mil vidas de Boca

Con San Lorenzo perdió sin atenuantes, porque no decir bailado. Contra Newell's cayó de local cuando los rosarinos venían golpeados por perder la final de la Libertadores. Arsenal regresó a la victoria después de ganar la Copa Argentina justo contra Boca y con Lanús todavía no jugó. El resumen es simple y contundente, el equipo de Bianchi no pudo contra los equipos que pelean el título, no los pudo superar en el marcador y mucho menos en el juego; pero la dictadura matemática marca fría que Boca está a tres puntos de la punta, con tres fechas por jugarse y con dos partidos de local, pero Boca está tan lejos con los argumentos que ni hasta sus propios hinchas se animan a fantasear con la chance del título.

El mensaje más certero que mandó Boca se pudo observar contra Arsenal. El partido tenía todas las características de una final, pero a la hora de desplegar en la cancha la ambición de jugar como un partido decisivo, Boca falló otra vez, y falló estrepitosamente, solo en el final volvió a tirarse de cabeza y maquilló una actuación muy pobre a una cierto grado de lucha y enjundia por un empate que nunca llegó.

¿Cuánto le sirve a Boca y Bianchi jugar con tres volantes con "marca"  que no marcan? Ante Arsenal Riquelme jugó uno de sus peores partidos de los últimos tiempos y nadie pudo generar algo de fútbol en la mitad de la cancha donde Arsenal además de asfixiar a Riquelme gobernó ese sector para construir la diferencia que Boca pudo descontar y hasta igualar, pero el dominio partido siempre estuvo en poder del equipo de Alfaro que en un momento, -después del 3-1,  pudo sumarle un par de goles más al resultado.

Boca está entre la realidad y la ficción. Los tres puntos que lo diferencian de la punta parecen muchos más cuando el equipo ingresa a la cancha. Sólo un torneo mediocre, con candidatos con poco sustento mantienen a un Boca vació de virtudes con la esperanza encendida.