Esta vez, el Mellizo eligió una ligera variación en lo que es su habitual sistema táctico, y si bien Fernando Gago no tuvo la gravitación de otros encuentros, logró darle más libertad para moverse al Apache Tevez que se convirtió en la figura del clásico, aportando dos tantos para definir el mismo. Cuando se lesionó Bou, mandó a la cancha a un volante ofensivo como Ricardo Centurión, que también terminó resultando tan desequilibrante como decisivo. Y luego, en reemplazo de un volante como Pablo Pérez, entró un lateral que también se puede desempeñar en esa posición, como Leonardo Jara.
Le pasó por Cabezón