Hasta hace muy poco tiempo, al menos como mensaje oficial, todas las partes involucradas en esta historia expresaban la intención de darle continuidad a esta relación contractual que, desde un principio marcaba al próximo 30 de junio como fecha de vencimiento. Entrenador, ayudante de campo y dirigentes de distinto rango, cada vez que eran consultados, resaltaban los beneficios de contar con un futbolista de la talla de Osvaldo para el segundo semestre de la temporada. Sin embargo, también desde el vamos, esas mismas partes conocían las dificultades y los contratiempos a los que se exponían. Por un lado, la faceta económica.