"Rosell, a través de sus directivos y a través de su brazo armado periodístico, ha tratado de desprestigiar a Pep durante todos estos años, difundiendo toda clase de maledicencias. La que más le ha molestado a Pep es la que tiene que ver con su supuesta indiferencia con Tito. Es cierto que la relación entre ambos se enrareció y que hubo un tiempo de silencio, pero también que Guardiola intentó visitar a Tito cuando coincidieron en Nueva York. La señora Vilanova le reprochó intensamente que se hubiera distanciado de su marido, aunque tal vez la bronca más espectacular entre las dos familias fue la que protagonizaron las dos esposas cuando coincidieron en un parque de Manhattan y se reprocharon a grito pelado las mutuas deslealtades", explicó Sostres en su columna en el diario español El Mundo.