La tranquilidad con la que se jugó el encuentro fue inversamente proporcional con lo que se vivió una vez finalizado y pese a la algarabía por el empate anotado por Arnaldo González, a 20 minutos del final.
La "Crema" se había puesto en ventaja a los 33 minutos del primer tiempo con un cabezazo de Cristian Canuhé y tuvo varias chances para ampliar la diferencia, pero no acertó.
Esa situación motivó las insultos de algún sector de la platea contra Vivas, que trató de darle un golpe de efecto al equipo haciendo los tres cambios permitidos en los primeros diez minutos del segundo tiempo.
Y tras un par de sofocones en los que Rafaela pudo haber liquidado la historia, apareció González -uno de los que ingresópara, como cuando le dio la victoria frente a San Lorenzo hace un par de fechas atrás, clavar un bombazo en el ángulo izquierdo de Esteban Conde luego de capturar un rebote y clavar el 1-1.
Luego llegó el papelón del entrenador de Quilmes, que desencajado, individualizó al hombre que lo insultó y una vez que el árbitro Darío Herrera pitó el final salió raudamente de la cancha y espero en las escaleras de acceso al sujeto, que mientras escuchaba la radio tranquilamente, fue atacado con al menos dos golpes de puño por el entrenador.
El exjugador de la Selección argentina fue contenido por al menos tres policías y luego acompañado por varios colaboradores de su cuerpo técnico de nuevo al vestuario, antes de retirarse por una puerta trasera sin hacer declaraciones a la prensa.
Con el empate, el conjunto santafesino conducido por Jorge Burruchaga mantuvo la racha positiva -tres triunfos y este empateque le permite sumar 20 puntos para seguir engrosando su promedio, aunque dejó la chance de llegar a la tercera posición, al menos momentáneamente.