De las sonrisas, se pasó rápidamente a los gestos de preocupación. Porque si bien Facundo Sava celebró la eficacia de sus atacantes, en las goleadas fuera de Avellaneda sobre Unión y Atlético de Rafaela, la realidad mostró serios problemas defensivos que no pudieron ser disimulados, ni siquiera, por las cuatro victorias en fila, que volvió a poner el club de Avellaneda nuevamente en el carrera en el torneo local.
Por eso, en busca de una nueva identidad futbolística, el Colorado condujo ayer un intenso trabajo táctico, en el que puso énfasis en la fortaleza colectiva, para que se mantenga el espíritu agresivo para atacar, pero al mismo tiempo todos se comprometan para cerrar los caminos del rival hacia los dominios de Saja.
Es que Milito, Roger Martínez, Lisandro López, Bou y hasta Ricardo Noir, brillaron en las últimas presentaciones de la Academia por el poder de fuego que mostró la Academia. Cuatro goles a Bolívar, seis a Unión y Rafaela, dos a Deportivo Cali, en Colombia, expusieron el espíritu ambicioso del conjunto de Sava. Pero al mismo tiempo, la defensa y Saja, no la pasaron nada bien, y eso llevó a que en la interna del plantel se charlaron con el propio cuerpo técnico en la búsqueda de un equilibrio.