Tras esa frase, se le iniciaron causas penales por injurias agravadas y violación de la ley discriminatoria, que luego fueron archivadas. A su vez, Ramiro Sánchez Ordóñez, el periodista que le preguntó por qué no había árbitros judíos, fue despedido y no volvió a aparecer en los medios.
En 2010, Grondona entró en conflicto con clubes que disputaban el Torneo Argentino A, quienes pedían un aumento del presupuesto para hacer frente a los altos costos que requiere esa competición. Grondona no sólo hizo caso omiso de su pedido, sino que volvió a la carga con otra polémica declaración: "A mí no me importa un carajo si ustedes juegan o no; ya eché a Maradona y no tendría problemas con ustedes".
El trato de Grondona con los clubes y sus presuntas acciones para beneficiar a los "grandes" siempre estuvo inundado de polémicas, conflictos y múltiples críticas. Desde la antipatía que le tuvieron muchos clubes del Interior, quienes lo acusaron de privilegiar siempre a las instituciones de Buenos Aires, hasta varias acusaciones y rumores de "manejes" para perjudicar a distintos clubes en diferentes situaciones, la "mano" de Grondona siempre estuvo bajo un manto de sospecha.
Dos de los casos más recordados de los últimos tiempos son el supuesto accionar del mandamás de la AFA para "provocar" el descenso de River tras su pelea con Daniel Passarella y la presunta "soltada de mano" a Independiente durante el torneo en el que descendió a la B Nacional, club que, según había dicho en el pasado, nunca descendería bajo su mandato en la entidad de Viamonte.
Respecto a su gestión, Grondona también fue el blanco de denuncias y acusaciones. Por ejemplo, el empresario Carlos Ávila lo denunció por presunta "administración fraudulenta" y "lavado de dinero". En cuanto a su poder y accionar político, sus constantes reelecciones como presidente de la AFA siempre generaron dudas que llevaron a sus principales críticos de tildarlo de "mafioso".
Por último, cabe recordar la que fue su última polémica (que trascendió públicamente al menos), sucedida en el último Mundial, cuando tildó a Diego Armando Maradona de "mufa".
Sin dudas, una personalidad que no será olvidada y que probablemente siga siendo objeto de discusión.